La seguridad en uno mismo se alcanza cuando nos ACEPTAMOS por completo, es decir, cuando no nos juzgamos. Si eres una persona tranquila exprésate a través de esa cualidad tuya, si eres una persona tierna no intentes ocultarlo demostrando tu fortaleza, si sientes que eres enérgico no trates de disimularlo, ámate y exprésate a través de lo que sientes que eres.
La aceptación incondicional se alcanza cuando tratas de ser exactamente quién eres. En ese momento sentirás como empiezas a coger fuerza en ti mismo y podrás con libertad empezar a mostrarte tal cuál eres ante los demás. Nada te perturbará, pues comenzarás a fluir con respecto a ti mismo.
Sólo se experimenta inseguridad cuando tratas de ser alguien que no eres porque te disfrazas con unas cualidades que no son naturales en tu forma de ser. Al intentar imitar actitudes que no te definen pierdes fuerza en quien eres de verdad.
Por tanto, acéptate tal cual eres. Sé tu mismo y avanza en la vida. Porque si te aceptas, si no ves nada malo en ser y expresar quien eres, no habrá miedo en ti. No habrá nada que te de miedo mostrar, nada que quieras ocultar, simplemente serás tú mism@.
Si eres reflejo de tu interior, de tu sentir y lo sabes, habrá coraje y resolución en ti para caminar frente a los demás sin avergonzarte ni esconderte. Habrá alegría y honestidad sin pretensiones de querer ser alguien que no eres, sino disfrutando de tu propia naturaleza de ser y sentir las cosas.
Si te muestras tal cual tú eres en tu interior no darás opción a que nadie te juzgue o te malinterprete, pues serás transparente y no podrán negarlo.
La seguridad tiene que ver, por tanto, con la HONESTIDAD, CON SER UNO MISMO Y NO ESCONDERNOS: "Sé quién soy y actúo de acuerdo con eso".
No hay comentarios:
Publicar un comentario